En un contexto donde la literatura, el cine y la docencia demandan cada vez mayor versatilidad, la formación académica se convierte en un eje fundamental para el desarrollo profesional. Ese ha sido el caso de Eduardo Sánchez Rugeles, escritor y egresado de Letras de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) del año 2003, cuya trayectoria ha estado marcada por la disciplina, el rigor y la exploración constante de nuevos formatos narrativos.
Su interés por estudiar Letras surgió casi por accidente. Inicialmente comenzó la carrera de Filosofía en la Universidad Central de Venezuela (UCV); sin embargo, fue allí donde descubrió que su verdadera pasión era la literatura. A partir de entonces, decidió iniciar en 1998 sus estudios de Letras en la Universidad Católica Andrés Bello. Para él, el apoyo familiar fue fundamental al momento de tomar la decisión de cursar simultáneamente ambas carreras: Filosofía y Letras.
“Yo creo que tuve la fortuna de tener profesores extraordinarios cuya memoria y enseñanzas atesoro y conservo hasta el día de hoy”, expresó con orgullo Sánchez Rugeles al recordar los docentes que marcaron su trayectoria académica. El ucabista destacó especialmente la labor en el aula de su profesora de Literatura Grecolatina e Historia del Arte, María de los Ángeles Taberna, quien se convirtió para él en un referente de método, estructura y planificación docente. “Incluso cuando me ha tocado enseñar Historia del Arte, mi plan de trabajo y la estructura de mis clases son prácticamente un calco de las suyas”, añadió.
Su paso por la UCAB influyó de manera decisiva en el rumbo profesional que tomaría tras graduarse, aunque, una vez más, de forma inesperada. Pese a que no contemplaba dedicarse a la docencia, puesto que incluso le generaba cierta timidez y no se veía en ese rol, fue precisamente su formación universitaria la que lo condujo hacia ese camino. “No me arriesgo a decir que renunciaría a la literatura y al cine porque es falso, pero, sin duda, no podría renunciar a la docencia”, agregó el ucabista. 
Hoy, con años de experiencia, se reconoce como un profesional de la docencia y afirma que es una labor que valora profundamente. “Encontré una vocación dormida, algo que no sabía que iba a hacer bien y la verdad es que me sentí muy cómodo. Entrar a las aulas fue delicioso”, confesó el egresado.
Asimismo, recordó con especial satisfacción el pensum que marcó su formación académica, del cual destacó su estructura como un recorrido histórico desde la antigüedad hasta la contemporaneidad. “Esa perspectiva histórica fue valiosísima para mí, porque, honestamente, no la tenía. Salí del bachillerato con nociones históricas bastante insuficientes y poco sólidas”, afirmó el escritor.
Los valores ucabistas, como el compromiso y la excelencia, tuvieron un impacto claro en su formación personal y profesional, aunque no desde una identificación institucional apasionada, sino desde la experiencia vivida en el aula. Sánchez Rugeles reconoce que su paso por la UCAB fue determinante, no solo por los conocimientos adquiridos, sino por la disciplina, la persistencia y, sobre todo, el desarrollo de habilidades fundamentales como leer, escribir y expresarse con claridad. Al ingresar, arrastraba deficiencias importantes en su expresión oral y escrita, pero la exigencia académica, el rigor de los profesores y el contacto constante con los libros le permitieron superar dichas dificultades.
Una trayectoria marcada por la visibilidad literaria y la expansión audiovisual
La carrera profesional del ucabista dio un giro en 2010 con la publicación de su primera novela, Blue Label / Etiqueta Azul, la cual obtuvo el Premio Iberoamericano de Novela Arturo Uslar Pietri. “Ese evento lo cambió todo. Ahí comencé a ser, desde una perspectiva pública, un escritor”, concretó el egresado.
“Después de Blue Label todo cambió, hizo un ruido favorable, fue respetada y valorada por la crítica, incluso quedó finalista en el premio de la crítica de ese año”, recordó Sánchez Rugeles con orgullo. Su obra pasó a ocupar un lugar más visible dentro del panorama literario, lo que le abrió nuevas oportunidades y consolidó su proyección como escritor.
Foto: Horacio Siciliano
Aunque se había trasladado a Madrid en 2007, su trayectoria literaria se consolidó a la distancia: escribía desde España, pero publicaba en Venezuela. En ese período aparecieron varias de sus novelas, entre ellas Blue Label / Etiqueta azul (2010), Transilvania unplugged (2011), Liubliana (2011), Jezabel (2013) y Julián (2014), muchas de ellas con el respaldo de la editorial Ediciones B, cuya labor y acompañamiento valora profundamente.
Durante esos años, mantenía un vínculo cercano con sus lectores a través de eventos como el Festival de la Lectura de Chacao, espacios donde pudo constatar el impacto de sus obras, especialmente de Liubliana, que además fue reconocida con un premio internacional en México.
Ya para 2015, e incluso algunos años antes, comenzó a recibir propuestas de adaptación cinematográfica de sus novelas, lo que dio inicio a una nueva etapa en su trayectoria profesional: la escritura audiovisual para cine y televisión.
Este proceso se inicia entre 2011 y 2012, cuando el director Alejandro Bellame Palacios le propone adaptar Blue Label / Etiqueta Azul al cine. Sánchez Rugeles aceptó el proyecto bajo la condición de participar en la escritura del guion junto a Bellame, quien se convirtió así en su primer referente en el ámbito de la escritura audiovisual.
A partir de allí, comienza a trabajar también con el director Hernán Jabes en la adaptación de Jezabel y con la cineasta Claudia Pinto Emperador en un guion original titulado Las consecuencias, desarrollado durante varios años.
Paralelamente, en 2020 publicó la novela El síndrome de Lisboa, cuya adaptación cinematográfica desarrolla actualmente junto al director venezolano Rodrigo Michelangeli, exalumno suyo del Colegio San Ignacio, en un proyecto que se encuentra en una fase avanzada de preproducción.
En ese mismo recorrido, en 2025 publicó su más reciente novela, Éxigo: el polvo en la garganta, primera entrega de una saga musical en construcción, reafirmando así una trayectoria que continúa expandiéndose entre la literatura y el cine.
Ahora bien, para Sánchez Rugeles los premios, los libros publicados o las películas estrenadas son solo la superficie de un proceso mucho más íntimo. “Si soy honesto, los momentos de mayor satisfacción son aquellos que ocurren en off, los que no se ven”, confesó.
Claves de su construcción literaria
Para Sánchez Rugeles, sus obras se definen por la forma en que aborda y comparte la historia de sus personajes, en quienes considera mostrar un reflejo de la realidad sociopolítica venezolana. “Venezuela siempre ha estado presente en mis obras narrativas y creo que siempre estará, pero soy muy cuidadoso. No vas a ver en mi obra unos golpes de pecho, una bandera tricolor, o un alma llanera enardecida. Puede que aparezca, pero quizás canalizado a través de algún personaje”, concretó el escritor.
“Me gusta mucho explorar la dimensión psicológica de los personajes, sobre todo por las exigencias del entorno”, añadió el ucabista sobre cómo construye sus historias. En ese sentido, explicó que su proceso de escritura parte de una premisa clara: los autores narran aquello que conocen y las realidades que han vivido o explorado.
Actualmente, Sánchez Rugeles mantiene su principal interés en la redacción de novelas, género en el que afirmó sentirse más cómodo y en el que considera desenvolverse con mayor solidez. Aunque tiene varias ideas narrativas en desarrollo, en los últimos años su atención ha estado centrada en la saga musical Éxigo, de la cual ya se publicó el primer volumen, El polvo en la garganta.
Finalmente, cabe destacar que las bases críticas y estéticas que han sostenido su desarrollo profesional están marcadas, según explica, por la disciplina adquirida durante su formación en la UCAB, donde incorporó herramientas fundamentales para su oficio. A ello se suma la influencia de su experiencia docente y de diversas figuras académicas que dejaron una huella decisiva en su trayectoria como estudiante.
Con una trayectoria definida por la literatura, la docencia y el guionismo, Eduardo Sánchez Rugeles ha construido un perfil profesional sostenido por el rigor profesional y la exploración constante de nuevos lenguajes narrativos. Siendo así que su obra refleja una vocación orientada a la búsqueda permanente de excelencia.
Texto: Andrea León Toledo.




