María Eugenia Tirado: La ucabista que conquistó la industria tecnológica en Europa

7 de octubre de 2026

En el globalizado, evolutivo e innovador entorno de la tecnología, donde las telecomunicaciones conectan al mundo, la capacidad de adaptación y excelencia técnica es indispensable. Bajo esta premisa, María Eugenia Tirado, egresada de Ingeniería Informática de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) en el año 2021, ha trazado una ruta profesional que traspasa fronteras y reafirma cómo la formación integral adquirida en la colmena la ha llevado a destacar en los mercados más competitivos del mundo.

La decisión de adentrarse en la ingeniería informática no fue al azar; de hecho, Tirado escogió su carrera con la mirada puesta en su futuro y en la diversidad de oportunidades que ofrece el sector. “Me gustaba la idea de tener un abanico de posibilidades para explorar mientras estudiaba, sin limitarme a un solo perfil” , comentó la egresada. Asimismo, la elección de la UCAB como su casa de estudios estuvo motivada por la calidad de su educación ininterrumpida, su buena reputación y gran prestigio institucional. 

El valor humano y la vocación de servicio en la colmena

Su paso por la universidad no se limitó únicamente a las aulas de clase. Con una actitud dinámica y diligente, María Eugenia se preparó para su desarrollo profesional a futuro, participó en el Consejo Escuela como representante estudiantil y organizó diferentes actividades en su Escuela. Además, su destacado rendimiento académico le permitió ser beneficiada por el Programa de Beca Trabajo. Esta oportunidad, brindada por la profesora Yolanda Montesinos, marcó un antes y un después en su vida. “No solo aprendí sobre tareas de oficina, sino que también pude reforzar mis habilidades sociales. Fue una experiencia que luego abrió más puertas en mi camino profesional”, agregó la ingeniera.

Más allá de lo académico, Tirado valora profundamente las relaciones humanas que forjó durante su etapa universitaria con sus amigos, profesores y, de manera muy especial, con quien se convertiría en su esposo. “Me alegro de haber tenido a mi alrededor personas que me hacían reír, de las que podía aprender, y con las que puedo contar incluso ahora después de varios años”, expresó la ucabista.

A su vez, guarda un especial afecto y agradecimiento a los profesores Franklin Bello y Nidia Marcano, de la Escuela de Ingeniería Informática, quienes la ayudaron a reconocer su potencial y le brindaron un apoyo incondicional, tanto durante la carrera como en la actualidad, tras haberla culminado. 

Trascendiendo fronteras: un reto intercultural 

Foto: Swisscom

Foto: Swisscom

Su transición hacia el mercado laboral se dio en medio de la pandemia, un escenario que le brindó el tiempo necesario para adaptarse a su nueva rutina. No obstante, el verdadero desafío profesional surgió al dar el salto al exterior y enfrentarse a los requerimientos de grandes corporaciones. Primero, inició una etapa de adaptación en Canadá y, posteriormente, se estableció en Países Bajos, donde reside actualmente. 

Para Tirado, el mayor reto a la hora de desenvolverse profesionalmente fuera del país ha sido la barrera cultural, pues en los ecosistemas laborales de ambos países donde ha trabajado, la dinámica le exigía una comunicación totalmente en inglés con compañeros provenientes de diferentes edades y latitudes. 

En la actualidad, convive con un equipo conformado por nueve nacionalidades distintas, lo que demanda empatía, flexibilidad, respeto y una gran apertura hacia el intercambio de perspectivas. Estas habilidades, fortalecidas por su formación en la UCAB, las pone en práctica a diario, lo cual le ha permitido adaptarse y mantener un constante crecimiento en su área.

El sello ucabista en la élite tecnológica

Como resultado de su sólida base ucabista, hoy en día forma parte de la élite tecnológica europea al desempeñarse de forma activa como ingeniero de operaciones y desarrollo de sistemas en Swisscom, la empresa líder de telecomunicaciones de Suiza y una de las más importantes del mercado. Dentro de la compañía, se consolida como un pilar fundamental en el área de la experiencia de usuario, un tema que captó su atención desde los inicios de su carrera. 

Su colaboración resulta clave en el equipo encargado de la experiencia digital de la empresa, pues desarrolla componentes utilizados por todas las aplicaciones destinadas al público; por lo tanto, su labor genera un impacto en miles de ciudadanos suizos diariamente. “Me apasiona poder construir sistemas que van más allá de ser una solución, sino que también sea útil y agradable de usar”, afirmó. 

En este sentido, para lograr que el resultado final sea de alta calidad, pone en práctica lo aprendido en la universidad e involucra a expertos en distintos temas para discutir ideas. Además, somete cada componente del sistema a rigurosas pruebas de usabilidad realizadas por ella misma, por otros desarrolladores e incluso por los propios usuarios.

Con miras al futuro, María Eugenia concentra su aprendizaje en el área de la Inteligencia Artificial (IA); busca comprender su funcionamiento y potencialidades para integrarla en sistemas innovadores que optimicen su propio entorno de trabajo.

Por su parte, asegura que la visión estratégica proporcionada por su Alma Máter ha sido su mayor ventaja competitiva. “En la UCAB aprendí a mirar los problemas desde distintos ángulos, a ir más allá en lugar de solo enfocarme en lo que tenía enfrente, y a adaptarme a cambios e información imprevista”, agregó la ingeniera. Esto resulta especialmente importante en la actualidad, donde la IA abarca gran parte del terreno tecnológico.

Con una sólida carrera internacional, María Eugenia Tirado demuestra cómo ha logrado entrelazar su formación académica con su vida profesional y personal. Al reflexionar sobre ello, reconoce la existencia de una profunda conexión entre sus principios y aquellos inculcados por la universidad. Es así como, guiada por estos ideales y por el sello de excelencia ucabista, reafirma que el talento venezolano tiene la capacidad de traspasar fronteras y dejar una huella en la transformación digital del mundo.

Texto: Valeria M. Collalti Basanisi